La menopausia
Un momento crítico
La menopausia es un momento crítico en la vida de una mujer. El camino hacia la menopausia involucra un proceso de cambio y cada mujer experimenta esta transición de un modo individual y único.
Muchas mujeres descubren que la menopausia les da una nueva perspectiva sobre la vida, a nivel físico, emocional, sexual y espiritual. Y las anima un nuevo entusiasmo de estar libres de la preocupación de un embarazo y la menstruación.
No obstante, algunas mujeres tienen terror de llegar a la menopausia. Piensan que es una aflicción que las hará sentirse poco atractivas, solas, inútiles y desvalidas. Lamentan la pérdida de su fertilidad y juventud. Es posible que las mujeres experimenten un sinfín de sentimientos, desde ansiedad y molestias hasta liberación y alivio.
Pero la verdad es que para la mayoría de las mujeres la menopausia no se trata de extremos que ocurren antes, durante o después. La mayoría se adapta a los cambios y continúa viviendo bien y conserva un buen estado de salud durante estas transiciones.
Si usted es como la mayoría de las mujeres en la actualidad, un tercio de su vida transcurrirá después de la menopausia. Planned Parenthood le sugiere mantenerse bien informada y planificar con anticipación para este período de retos y oportunidades. Puede ser una de las etapas más gratificantes y plenas de su vida.
Lo que significa la menopausia
La menopausia es el momento en la “mitad de la vida” de una mujer cuando tiene su última menstruación. Sucede cuando los ovarios dejan de liberar óvulos, por lo general un proceso gradual, si bien a veces ocurre de una vez.
La perimenopausia es el período de cambios graduales que conducen a la menopausia. Afecta las hormonas de la mujer, su cuerpo y sus sentimientos. Puede ser un proceso que dura varios meses o años, durante el cual la menstruación se interrumpe y vuelve a empezar en varias ocasiones. "Climaterio" es otra palabra para la etapa cuando una mujer pasa de los años reproductores al período no reproductor de su vida.
Durante la perimenopausia los ovarios producen una cantidad menor de estrógeno. Los niveles hormonales fluctúan, causando cambios físicos y emocionales de la misma manera que sucedió durante la adolescencia. Los cambios que preceden a la menopausia pueden parecer mucho más intensos que aquellos durante la pubertad. La intensidad puede variar según lo que siente la mujer acerca del envejecimiento, como son sus reacciones a la actitud de la sociedad frente al envejecimiento.
La menopausia inducida ocurre cuando se extirpan los ovarios quirúrgicamente o cuando se han dañado como consecuencia de la quimioterapia o terapia de radiación. En este caso, la menopausia ocurre de inmediato, sin perimenopausia.
El período después de la menopausia se llama posmenopausia.
Síntomas de la menopausia
A medida que las mujeres se acercan a la menopausia, sus períodos menstruales se hacen más irregulares – ocurren con mayor y/o menor frecuencia. Otros síntomas incluyen
- acaloramientos
- cambios de humor
- cambios en el nivel de deseo sexual
- síntomas que se relacionan comúnmente con el síndrome premenstrual – PMS
- despertarse temprano
- disminución temporal y leve de la memoria o capacidad para concentrarse
- dolores de cabeza
- dolor en las articulaciones
- insomnio
- sequedad vaginal
- sudoración excesiva
- sudores nocturnos
- urinación frecuente
Una mujer puede tener uno, algunos o ninguno de estos síntomas. Los síntomas pueden ser muy impredecibles y abrumadores si la mujer no sabe que están relacionados con la menopausia.
La experiencia de una mujer durante la menopausia también puede verse afectada por otros cambios en su vida
- ansiedad sobre la pérdida de independencia, discapacidad o soledad
- cambios en la identidad e imagen corporal
- cambios en las relaciones familiares, sociales y personales
- divorcio o viudez
- los hijos se van del hogar
- jubilación
- mayor ansiedad con respecto a enfermedades, envejecimiento y muerte
- mayor responsabilidad con respecto a padres ancianos
- pérdida de amigos, seres queridos y seguridad financiera
Cada vez es mayor el número de mujeres perimenopáusicas que tienen a su cargo el cuidado de niños pequeños. Cualesquiera sea la causa o circunstancia, las condiciones que las mujeres experimentan antes y después de la menopausia son muy reales y a veces necesitan atención médica. Si bien del 10 al 15 por ciento de las mujeres americanas no experimentan síntomas de menopausia, otro 10 al 15 por ciento se sienten incapacitadas física o emocionalmente en diversas ocasiones por algunos de estos síntomas de cambios de vida. Y todas las mujeres confrontan un riesgo mayor de cáncer, enfermedades cardiacas y osteoporosis después de la menopausia.
La perimenopausia no es predecible
La perimenopausia puede comenzar tan temprano como a los 40 años. Por lo general, comienza aproximadamente dos años antes para las mujeres que fuman que para aquellas que no lo hacen.
Las mujeres llegan a la menopausia a diferentes edades. El momento en que ocurre no está relacionado con la raza, clase social, embarazo, lactancia, patrones de fertilidad, píldora anticonceptiva, altura, edad de la menarquia (primer período) o la edad en que se tuvo el último embarazo.
La edad promedio para la menopausia es 51 años. Si se llega a la menopausia naturalmente o quirúrgicamente antes de los 40, se llama menopausia temprana o prematura.
Los niveles de estrógeno bajan abruptamente después de la menopausia inducida, cuando ambos ovarios se extirpan quirúrgicamente o se dañan debido a la radiación o quimioterapia. Esto por lo general intensifica los síntomas asociados con la menopausia y puede causar cambios físicos y emocionales fuertes, inclusive depresión.
Es reconfortante recordar que la perimenopausia es una fase temporal y la mayoría de los síntomas son transitorios, tales como los cambios de humor y los acaloramientos. Para la mayoría de las mujeres la perimenopausia dura de dos a tres años, si bien para algunas puede prolongarse de 10 a 12 años.
Algunos síntomas, como la sequedad vaginal y los cambios en el nivel de deseo sexual pueden persistir o empeorar después de la menopausia si no se tratan.
Durante la perimenopausia, las mujeres tienen una fertilidad menor pero no son infértiles. Si bien la menstruación puede ser esporádica, puede ocurrir un embarazo. Por eso las mujeres deben considerar el uso de anticonceptivos durante la perimenopausia. Todas las mujeres deben conversar con un profesional de la salud sobre las opciones anticonceptivas, estén o no menstruando.
Acaloramientos y sudores nocturnos Los acaloramientos son olas repentinas o graduales de calor que duran de 30 segundos a cinco minutos. No se sabe a ciencia cierta su causa. Pueden estar relacionados con los cambios que se producen en los niveles de hormonas y endorfinas. Los acaloramientos pueden comenzar con una sensación de cosquilleo en los dedos o latidos cardíacos rápidos. La temperatura de la piel sube rápidamente del pecho a la cara y puede causar enrojecimiento del rostro y sudores. Setenta y cinco a 85 de cada 100 mujeres experimenta acaloramientos durante la perimenopausia. La mitad tiene uno por día. Veinte tiene más de uno por día. Diez de cada 100 mujeres los tienen hasta durante cinco años después de la menopausia. Los acaloramientos que ocurren durante el sueño pueden provocar sudor excesivo que moja las sábanas. Estos se llaman sudores nocturnos.
Options for Relieving Hot Flashes
- Los tratamientos con receta incluyen terapia hormonal y otros medicamentos recetados por un profesional de la salud.
- Los tratamientos sin receta incluyen ajustes efectivos al estilo de vida, tales como
- ejercicio regular, biofeedback, duchas frías, disminuir el estrés y ambientes más frescos
- reducir el consumo de cafeína, alcohol, bebidas calientes y alimentos picantes
- usar ropa de algodón en capas livianas que pueden quitarse durante un acaloramiento
- mantener un diario donde llevar cuenta de los acaloramientos para descubrir cuáles son los factores que los provocan y cómo evitarlos
Osteoporosis
La osteoporosis es la pérdida de densidad ósea – el “debilitamiento” de los huesos que los hace menos densos. Una de las causas es la disminución de estrógeno después de la menopausia. Después de la menopausia, las mujeres pueden perder de dos al cinco por ciento de la densidad ósea por año durante cinco años. Esto hace que las mujeres con huesos finos estén a riesgo. Sus huesos se hacen más frágiles y corren el riesgo de quebrarse. En las mujeres de más edad, la rotura de cadera debido a la osteoporosis puede ser fatal.
La pérdida ósea comienza alrededor de los 30 años. Por eso es muy importante que las mujeres de todas las edades desarrollen densidad ósea con ejercicios tales como caminar, correr, levantar pesas y consuman una dieta con un alto contenido de calcio y vitamina D. Debido a que la mayoría de las mujeres no consume la cantidad de calcio suficiente en la dieta, se las alienta a tomar suplementos de calcio – por lo menos 1,000 mg de calcio antes de la menopausia y 1,200 mg después de la menopausia. La dosis única no debe exceder los 500 mg. También deberían tomar 400-800 UI de vitamina D. Aquellas que corren un riesgo mayor de osteoporosis son las mujeres que presentan las siguientes características
- son blancas o asiáticas
- tienen diabetes, hipertiroidismo o la enfermedad de Cushing
- fuman
- no hacen suficiente ejercicio
- pesan menos del promedio según su estatura
- tienen una menopausia prematura
- tienen antecedentes de osteoporosis en su familia
- toman medicamentos con cortisona o para la tiroides
- consumen una dieta con alto contenido de cafeína, alcohol o proteínas
- tienen una dieta baja en calcio y vitamina D
La osteoporosis no presenta síntomas en las primeras etapas. Puede causar dolor en la espalda y abdominal en las últimas etapas. Se recomienda una prueba de densidad ósea después de la menopausia o cualquier período prolongado en el que no hay menstruación y cuando se presentan los factores de riesgo mencionados anteriormente.
El sexo y los cambios en la mitad de la vida
Por lo general, el deseo sexual disminuye mientras se están experimentando síntomas de perimenopausia, pero a menudo se recupera cuando se alivian los síntomas.
Después de la menopausia, muchas mujeres sienten un mayor deseo sexual porque ya no están preocupadas por un embarazo no planificado. Por otro lado, cerca de un tercio pierde un poco su deseo sexual.
La sequedad vaginal y el adelgazamiento del tejido genital pueden producir molestias durante el acto sexual y la masturbación. Los lubricantes vaginales a base de agua pueden ayudar y se venden sin receta. Las cremas, las tabletas y los anillos de estrógeno que se usan en la vagina restauran los tejidos y pueden obtenerse con receta.
La menopausia es el anticonceptivo original de la naturaleza. Sin embargo, la menstruación puede ser impredecible durante algún tiempo después del final de la perimenopausia. Por lo tanto, es una buena idea esperar un año entero después de lo que parece ser el último período, para dejar de usar anticonceptivos.
Usar anticonceptivos de hormonas combinadas durante la perimenopausia puede enmascarar la menopausia, porque continuará el sangrado regular. Las mujeres que usan métodos de hormonas combinadas se pueden hacer una prueba de sus niveles hormonales para averiguar si han llegado a la menopausia.
Recuerde: la menopausia no ofrece protección contra las infecciones de transmisión sexual. Los condones de látex o los condones femeninos pueden reducir el riesgo de infección durante el acto sexual.
Ejercicios de Kegel para una mejor tonicidad muscular Los ejercicios de Kegel pueden ayudar a fortalecer el canal vaginal, controlar el flujo de orina e intensificar el orgasmo. Contraiga y relaje los músculos que usa para detener la orina.
Haga por lo menos cinco Kegels seguidos varias veces por día:
- Contraiga levemente – cuente hasta cinco.
- Contraiga un poco más – cuente hasta cinco.
- Contraiga lo más fuerte posible – cuente hasta cinco
- Relaje haciendo los pasos en orden inverso – cuente hasta cinco en cada paso.
Terapias hormonales y no hormonales
Hay muchos tipos de terapias para los síntomas relacionados con la menopausia. La terapia hormonal funciona para millones de mujeres. Pero las hormonas pueden implicar riesgos así como beneficios. Muchas mujeres evitan esos riesgos al preferir terapias alternativas, que incluyen homeopatía, tratamientos herbales y medicinas chinas – estas terapias también pueden tener efectos no deseados. Aunque pueden ser de ayuda para algunas mujeres, los resultados de las investigaciones no han demostrado su eficacia y/o seguridad. Lo más conveniente es consultar con un profesional idóneo y experto para determinar el remedio, la dosis y el plan de tratamiento para el tipo de terapia
Terapias hormonales Las terapias hormonales utilizan píldoras, parches, implantes y cremas vaginales para restaurar las hormonas que disminuyen durante la perimenopausia y la menopausia.
- TH (Terapia hormonal) restaura el estrógeno y otras hormonas.
- TE (Terapia de estrógeno) restaura solamente el estrógeno.
Terapias no hormonales Ejercicio — Se recomienda el ejercicio aeróbico, con pesas y de estiramiento para reducir los riesgos de la osteoporosis, la enfermedad cardiovascular y los síntomas de la menopausia.
Dieta — Se recomienda una dieta con mucha fruta y vegetales y baja en grasas saturadas para beneficio de la salud en general.
Productos vaginales — También hay cremas sin estrógeno de venta libre – lubricantes para el acto sexual y humectantes para la sequedad.
Tratamientos herbales — Los herbalistas recomiendan tinturas, cápsulas e infusiones herbales, especialmente aquellas con un alto contenido de fitoestrógenos. Medicina china — Los practicantes de la medicina china recomiendan la acupuntura y los tratamientos herbales para armonizar la energía de la persona o Qi (chi).
Homeopatía — Los homeópatas recomiendan dosis minúsculas de medicamentos que en dosis más altas causan síntomas como aquellos de la condición que se está tratando. Por ejemplo, un remedio hecho con cebollas se usa para tratar resfríos con síntomas de ojos llorosos y congestión nasal.
La ayuda psicológica también puede ser útil durante los cambios que ocurren en la mitad de la vida.
Terapia hormonal - Beneficios y riesgos
Las mujeres que tienen pensado usar hormonas deben hablar con su proveedor de atención de salud acerca del riesgo personal y los antecedentes médicos familiares. Las hormonas se deben usar en la dosis efectiva más baja y durante el período de tiempo más corto para aliviar síntomas. La TH y la TE tienen distintos beneficios y riesgos.
Beneficios posibles
- disminuye el insomnio
- mejora los niveles del colesterol “bueno”
- puede mejorar la concentración y la memoria
- reduce la sequedad vaginal y el adelgazamiento del tejido vaginal
- reduce los acaloramientos
- reduce el riesgo de cataratas
- reduce el riesgo del cáncer colorectal
Riesgos posibles
- aumenta el riesgo de los coágulos sanguíneos
- aumenta el riesgo de la enfermedad de la vesícula
- aumenta el riesgo de las enfermedades cardíacas en algunas mujeres
- aumenta el riesgo de cáncer uterino y cáncer invasivo del seno en algunas mujeres
- puede causar síntomas de PMS
- puede tener otros efectos secundarios no deseados, que incluyen — acné, picazón, hipersensibilidad en los senos, dolores de cabeza, mayor mucosidad vaginal, hinchazón, pérdida del cabello, náuseas y sangrado vaginal
Algunos problemas de salud que pueden afectar la decisión de optar por la terapia hormonal
Cáncer del seno — Solamente una de cada 2,200 mujeres de menos de 20 años desarrolla cáncer del seno. El índice aumenta todos los años después de esta edad. Hacia los 50, el índice aumenta a una mujer de cada 36. A los 60, una de cada 26 mujeres desarrolla cáncer del seno. Se ha determinado que después de usar la TH durante tres a cinco años, aumenta el riesgo de cáncer invasivo del seno. Cuanto más tiempo la mujer toma TH, mayor es su riesgo de contraer este tipo de cáncer.
Enfermedad cardíaca — Antes de la menopausia, las mujeres tienen hasta tres veces menos riesgo de ataques cardíacos que los hombres. Después de la menopausia, el riesgo de las mujeres aumenta. Hacia los 65 años, el riesgo de enfermedades cardíacas para las mujeres es igual al de los hombres. Las mujeres pueden reducir su riesgo de enfermedades cardíacas no fumando, comiendo una dieta sana y haciendo ejercicio. Se ha demostrado que la TH aumenta levemente el riesgo de enfermedades cardíacas en algunas mujeres. Cuando hable con su proveedor de atención de salud acerca de la TH, es necesario analizar sus antecedentes de enfermedades cardíacas (inclusive los antecedentes de su familia).
Algunos recursos de tratamiento
Planned Parenthood (servicios para la mitad de la vida) Muchos centros de salud de Planned Parenthood ofrecen servicios para la mitad de la vida. Para encontrar el centro de salud más cercano de Planned Parenthood y preguntar si se ofrecen servicios para la mitad de la vida, llame sin cargo al 1-800-230-PLAN toll-free 1-800-230-PLAN. www.plannedparenthood.org
North American Menopause Society (Sociedad Norteamericana de la Menopausia) (para información y para encontrar médicos) 5900 Landerbrook Dr., Suite 195 Mayfield Heights, OH 44124 (440) 442-7550 www.menopause.org
The National Osteoporosis Foundation (La Fundación Nacional de Osteoporosis) (información sobre densidad ósea, pruebas y referencias a médicos) 1232 22nd St., N.W. Washington, DC 20037 (202) 223-2226 www.nof.org
Establezca un buen sistema de apoyo La sociedad no ofrece gran apoyo a las mujeres especialmente en ciertas épocas de transición y cuando se trata de cambios biológicos. Cada vez son más las mujeres que forman grupos de autoayuda para poder confrontar con más facilidad los cambios que trae la menopausia – psicológicos, emocionales, espirituales, sociales y físicos. Los familiares y amigos también pueden ofrecer una ayuda valiosa.
Los hombres también pasan por una crisis similar, que puede incluir una menor capacidad de erección, depresión y la pérdida de masa muscular, deseo sexual y la sensación de bienestar. Pero los cambios hormonales de la “andropausia”, o sea la “menopausia en los hombres”, son más graduales.
Los hombres y las mujeres deben educar a sus parejas acerca de los cambios por los que atraviesan, y de esa manera brindarse apoyo mutuo. La terapia de pareja puede ser muy importante en esta etapa de la vida.
¡Esté preparada! Cuídese para disfrutar de buena salud: los exámenes pélvicos regulares y de los senos, las pruebas de Papanicolau y las mamografías pueden ayudar a prevenir o a detectar el cáncer del cuello uterino y del seno. Una dieta baja en grasas saturadas, con un alto nivel de calcio y el ejercicio de impacto y aeróbico tres o más veces por semana pueden ayudar a prevenir la osteoporosis y las enfermedades cardíacas. Si está a riesgo de contraer una infección de transmisión sexual, use condones para protegerse contra una infección. Empiece a prepararse para la perimenopausia y la menopausia lo antes posible. Puede comenzar hoy mismo, no importa lo joven que sea.
Después de la menopausia Muchas mujeres descubren una sensación de liberación después de la menopausia. Están entusiasmadas con la perspectiva de decirle adiós a los síntomas premenstruales, los quistes, los fibroides, las responsabilidades de criar hijos, las preocupaciones de un embarazo no planificado y los estereotipos asociados con la juventud. Cada vez son más las mujeres que entran en la menopausia desafiando los estereotipos relacionados con la edad y el sexo y pueden dar la bienvenida a una nueva etapa en la que tener 50 años o más de sabiduría acumulada puede ser una guia inapreciable para la vida.
Muchas mujeres también confrontan más responsabilidades y un estado de salud delicado. En vez de verse liberadas de muchas responsabilidades, heredan el cuidado de padres ancianos u otros miembros de su familia. Algunas tienen mala salud y cuentan con menos recursos financieros y se encuentran abrumadas por la enorme pérdida de aquellos que aman. Para las mujeres que tienen antecedentes de depresión, ansiedad u otros trastornos del estado de ánimo, la menopausia puede ser una etapa especialmente difícil.
Pero en general, las mujeres posmenopáusicas son las que tienen menos probabilidades de estar deprimidas. Tienen una mayor sensación de bienestar que en cualquier otro momento en sus vidas.
Las mujeres posmenopáusicas con frecuencia se convierten en líderes de sus familias y comunidades. Pueden disfrutar de los placeres de la introspección, descansar, poner más energía en lograr una carrera o vivir su sexualidad y feminidad con mayor intensidad. Pueden retirarse y relajarse o pueden confrontar nuevos retos con renovado vigor. No importa lo que decidan, tienen más probabilidades de hacer lo que les da placer a ellas que en cualquier otro momento de sus vidas.
La perimenopausia puede ser una oportunidad para reevaluar los objetivos de la vida. La menopausia puede ser un nuevo comienzo, el inicio de una etapa hacia el crecimiento personal.
Autor — Jon Knowles Actualización — Jennifer Johnsen, MPH Traducción — Susana Petit y Judith Cohen
Published: 04.01.95 | Updated: 01.30.06
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